Mujer acostada en un sofá mirando su móvil y hombre trabajando en su computadora.

12 trucos para ahorrar mientras estudias una carrera

Estira tu presupuesto de estudiante todo lo que puedas. Con estos prácticos consejos, podrás empezar a ahorrar para tu futuro.

11 min de lectura

Saber cómo ahorrar en la universidad es la mar de útil. Muchos jóvenes deciden no ir a la universidad por miedo a acumular una deuda enorme al no poder permitirse el estilo de vida universitario. Existen sin embargo maneras de mejorar tu salud financiera reduciendo gastos y limitar así la deuda que puedas acumular mientras estudias una carrera.

Quien aprenda a administrarse, encuentre un trabajo a tiempo parcial y sea creativo con las facturas, habrá encontrado la clave del éxito

12 consejos para ahorrar mientras estudias una carrera

Antes de poner en práctica estos consejos, te avisamos que, si no eres una persona concienciada con el ahorro, te costará mucho seguirlos a largo plazo. Ser inteligente con el dinero significa ajustar tus gastos en todos los ámbitos de tu vida para potenciar tus objetivos de ahorro. Por ejemplo, además de gastar menos en el supermercado, puedes aumentar el número de comidas que cocinas en casa empleando utensilios de cocina de segunda mano. Administrarse es una forma de pensar y, si te abres a ella, podrás empezar a ahorrar un montón de dinero.

Pero esto no quiere decir que te obligues a una austeridad total. Si te pones tantas trabas que dejas de disfrutar de la vida, lo más probable es que acabes recuperando tus hábitos de derroche. Lo mejor es encontrar un equilibrio perfecto entre la pericia financiera y permitirte algún que otro capricho de vez en cuando.

Dicho esto, pasemos a los 12 consejos para ahorrar mientras estudias una carrera.

1. Ahorra dinero reduciendo tus gastos diarios 

Reducir drásticamente tus gastos del día a día es una forma muy efectiva para ahorrar dinero mientras estás estudiando en la universidad. Puedes empezar prescindiendo de lujos innecesarios. La comida es esencial para la supervivencia, pero cenar en restaurantes con estrellas Michelin una vez por semana o pedir comida a domicilio cada noche puede dejarte en números rojos sin que te des cuenta. En cambio, si eres prudente al hacer la compra en el supermercado y te prepararas tu comida en casa, podrás reducir mucho tus gastos semanales. 

Si prestas atención al dinero que gastas, podrás desarrollar unos que te beneficiarán de cara al futuro:

Compra en grandes cantidades en supermercados baratos. Compra marcas blancas para ahorrar dinero.

En la actualidad, la calidad de los productos de marca blanca es tan alta como la de las grandes marcas. De hecho, ahora las marcas propias de los supermercados representan el 41 % de las ventas en el Reino Unido, el 36 % en Alemania, el 42 % en España y entre el 27 y el 32 % en otros países de la UE. Por ejemplo, en la mayoría de los países de la UE, con 2,50 € puedes preparar cinco porciones de chili básico, pero muy rico, con los siguientes ingredientes:

  • 500 g de alubias rojas
  • 1 kg de zanahorias
  • 1 kg de cebollas
  • 500 g de salsa de tomate
  • 500 g de arroz

Si comes fuera, aprovecha los descuentos para estudiantes

Muchos restaurantes y cadenas populares ofrecen descuentos en determinados días de la semana. Invierte en una tarjeta de estudiante y presta atención a las ofertas. Por ejemplo, ¿sabías que el restaurante del Hard Rock Café ofrece un 20% de descuento para estudiantes en la mayoría de ciudades de la UE?

2. Ahorra dinero en alojamiento y gastos en general

La forma más fácil de ahorrar una gran cantidad de dinero durante la universidad es vivir en un piso compartido de estudiantes en lugar de en un apartamento privado. Puede que eches de menos tener tu propio espacio y que tengas que ponerte tapones en los oídos algunas noches ruidosas. Sin embargo, compartir piso no solo te permite relacionarte con tus compañeros, sino que también podréis cocinar juntos y dividir los gastos de Internet, electricidad y calefacción.

Otro aspecto a tener en cuenta es la ubicación del piso y de la universidad, ya que influirá en el precio del alquiler y del transporte. Por lo general, en las principales ciudades de la UE una habitación en un piso compartido cuesta un tercio de lo que costaría un apartamento privado, pero los precios varían según la ubicación. Estos son algunos promedios:

  • Lisboa: 306 € al mes
  • Madrid: 428 € al mes
  • Barcelona: 405 € al mes
  • París: 607 € al mes
  • Berlín: 463 € al mes
  • Roma: 475 € al mes
  • Londres: 680 € al mes
  • Ámsterdam: 522 € al mes

3. Compra libros de texto, ropa y muebles de segunda mano y no tires tus cosas a la primera de cambio

Uno de los costes ocultos de ser estudiante es el número de libros de texto que tienes que comprar al principio de cada semestre. La mejor forma de ahorrar un poco de dinero en esto es comprar libros de segunda mano y venderlos cuando ya no te hagan falta. Puedes hacer lo mismo con la ropa y los muebles.

Es mucho más barato comprar cosas de segunda mano que nuevas, ¡y hay gangas increíbles esperando a que las descubras! Con buen ojo y un poco de paciencia, puedes ahorrar una buena cantidad de dinero.

Aparte de todo lo que acabamos de decir, un buen consejo para ahorrar dinero es cuidar las posesiones que ya tienes. En lugar de tirar las cosas a la basura a la primera de cambio, intenta repararlas para seguir utilizándolas. Así, no tendrás que comprar nuevos artículos innecesarios, ya que los originales funcionan perfectamente. Al mismo tiempo, podrás presumir de ecologista.

Por ejemplo, esto se traduce en:

  • Cambiar la pantalla del teléfono cuando se rompa, en lugar de comprarte otro móvil.
  • Remendar el agujero de un jersey en lugar de tirarlo a la basura y comprarte uno nuevo.
  • Pagar la reparación de tu portátil en vez de comprarte otro (salvo que el precio de la reparación supere el precio de un nuevo portátil utilizando tu descuento de estudiante).

4. Aprovecha los descuentos para estudiantes

¿Cuál es una de las mayores ventajas de ser estudiante? La maravillosa y fantástica tarjeta de estudiante. Esta tarjeta no solo te permite beneficiarte de descuentos en una amplia gama de tiendas, restaurantes y entidades culturales, sino que, además, puedes comprar productos de Apple, Adobe y Microsoft a un precio reducido. Utiliza tus descuentos con inteligencia y te sorprenderás con todo lo que puedes ahorrar.

5. Busca un empleo a tiempo parcial

Una forma estupenda de ahorrar mientras estudias una carrera es buscar un empleo. Aunque pases la mayor parte del tiempo hincando los codos, seguro que te quedan 15 o 20 horas semanales libres para ganarte un dinerito.

¿Necesitas ideas diferentes a las de una cafetería, un bar o un restaurante? Te proponemos unas cuantas:

  • Trabaja como asistente virtual. A los asistentes virtuales los contratan clientes de todo el mundo para que trabajen a distancia ayudándoles a administrar sus vidas diarias. Por lo general, consiste en responder a emails, reservar vuelos y organizar horarios. Seguro que puedes hacerles un hueco en tu agenda a estas actividades.
  • Da clases a domicilio. Si te gusta enseñar, con este tipo de trabajo disfrutarás de un horario muy flexible que te permitirá compaginar el trabajo y los estudios.
  • Hazte embajador estudiantil de una marca. Los embajadores de marca trabajan para una marca concreta y promocionan sus productos a otros estudiantes del campus.
  • Vende tus apuntes. Cuando el final del semestre esté a la vuelta de la esquina, los estudiantes que han hecho pellas estarán desesperados por conseguir apuntes. Esto te brindará una oportunidad de oro para ganar un poquito de dinero vendiendolos directamente a ellos o a una plataforma educativa como Wuolah.

6. Empieza a ahorrar en los gastos del hogar

Ser consciente de la cantidad de energía que se desperdicia en un hogar cada mes te ofrece la oportunidad de ahorrar un buen pico de dinero. Esto se traduce en bajar el termostato, no dejar ningún dispositivo en modo de suspensión, comparar proveedores de electricidad y agua para beneficiarte de la mejor oferta y comprar electrodomésticos con eficiencia energética.

Si vives en un piso compartido, no está mal que lo hagáis en grupo para que todos contribuyáis a los recortes y, por ende, os beneficiéis juntos del ahorro.

7. Aprende a administrarte

Si quieres tomarte en serio el estado de salud de tus finanzas, una de las mejores formas de ahorrar mientras estudias una carrera es aprender a . Esto significa no perder de vista tus flujos de ingresos y gastos mensuales, y optimizar tus gastos para empezar a apartar un dinerito con el fin de alcanzar tus objetivos de ahorro.

Hay muchas que pueden ayudarte a hacerte con las riendas de tus finanzas. No hay nada comparado con la sensación que te da la independencia financiera, y aprender a administrarte desde la universidad sentará las bases de tu futuro.

8. Reduce tu gasto en transporte público

¿Usas el transporte público a menudo? Solicita un descuento para estudiantes. Si estás estudiando en la universidad en una de estas ciudades, tu condición de estudiante te permite viajar con las siguientes tarifas:

  • Londres: 172 £ al mes
  • Ámsterdam: 97,50 € al mes
  • Berlín: 63,42 € al mes o 180 € por un abono semestral
  • París: 75,20 € al mes
  • Roma: 53 € al mes
  • Madrid: 20 € al mes hasta los 25 años.

Si quieres reducir tus gastos a cero, puedes establecer una nueva rutina e ir a la universidad andando o en bicicleta (si no te queda demasiado lejos, claro).

9. Limita tus gastos en comida planificando y cocinando con antelación y congelando tápers 

Aparte del alquiler y los consumos, las compras en el súper pueden suponer uno de los mayores gastos mensuales. Por tanto, si puedes empezar a comprar con cabeza, ahorrarás un buen pellizco cada mes. Si compartes piso, puedes aprovechar para comprar determinados artículos en grandes cantidades, ya que suele salir más barato. Pero si prefieres comprar por tu cuenta, te ofrecemos unos consejos para ahorrar en comida mientras estudias una carrera:

Como comprar en grandes cantidades suele salir más barato, puedes hacer un montón de comida con los ingredientes que más te gusten, congelarla (en caso necesario) y comértela a lo largo de varios días. Las sopas, el curry, los guisos y las parrilladas de verdura son excelentes comidas recalentables que puedes degustar a lo largo de toda una semana.

Si planificas tus comidas con antelación, puedes hacerte una idea de lo que cuestan los ingredientes para que te resulte más fácil no salirte del presupuesto mientras compras. Además, utilizarás todos los ingredientes que compres.

Todas las semanas, los hogares desperdician cantidades ingentes de alimentos por no planificar sus comidas. Cuando empieces a pensar que tirar comida es como tirar dinero a la basura, te darás cuenta de que contar con un buen plan de comidas puede ahorrarte mucho dinero a largo plazo.

10. Aléjate de los restaurantes y no hagas la compra con el estómago vacío

Aunque comprar comida preparada es fácil y apetecible, te saldrá mucho más caro que cocinar en casa. La comida que venden en los restaurantes y puestos de comida para llevar tienen un sobreprecio considerable y no es especialmente saludable. Por ejemplo, los 7 € que te cuesta una hamburguesa puedes gastarlos en los ingredientes necesarios para cinco hamburguesas caseras. ¡No solo mejorarás tus habilidades de chef, sino que, además, serás más popular entre tus compis de piso si compartes la comida!

Ir a hacer la compra con hambre es la mejor forma de derrochar tu presupuesto semanal para el súper de un plumazo. Si dejas que tu estómago dicte lo que metes en el carrito, tenderás a comprar aperitivos innecesarios que te llaman a gritos desde los estantes, por lo que aumentarás tus gastos en gran medida. Aprender a . Así que, antes de ir al supermercado, ¡no olvides comer algo! 

11. Deja el gimnasio y haz ejercicio al aire libre

Si te apuntas a un gimnasio, busca opciones fuera del campus hasta encontrar una opción más barata. Si puedes, lo mejor es que hagas ejercicio en un parque local y te ahorres la cuota del gimnasio por completo. Además, hay muchos clubs deportivos a los que puedes unirte gratis y que son una oportunidad estupenda para hacer nuevos amigos.

12. Márcate un presupuesto para sacarle el máximo partido a tu dinero

A veces, nuestras emociones nos llevan a hacer compras impulsivas o innecesarias, pero los números nunca mienten. Un presupuesto básico te permitirá controlar tus ingresos y gastos, teniendo en cuenta el alquiler, los gastos diarios y otras categorías. Así podrás tener más claro cuánto te puedes gastar cada semana, verás qué artículos son esenciales y de cuáles puedes prescindir y te darás cuenta de qué actividades sociales merecen la pena.

¿La idea de mantener actualizada una hoja de cálculo con tus transacciones te da escalofríos? ¡No te preocupes! La de N26 también puede ayudarte a organizar tus fondos, todo en una misma app. Además, con dispones de una función que te permite crear subcuentas para establecer objetivos de ahorro y fomentar unos mejores hábitos financieros.


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Con nuestra , ahorrar mientras estudias una carrera es facilísimo. No solo recibirás mensajes push al instante en cuanto se realice una transacción en tu cuenta, sino que, además, podrás fijar límites de gasto diario para limitar tus gastos.

Por N26

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