Finanzas personales: consejos para un futuro tranquilo

En N26 nos tomamos muy en serio tus objetivos de ahorro. Controlar las finanzas personales es la mejor forma de salvaguardar tus finanzas en el futuro. Sigue leyendo y descubre por qué.

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En épocas de dificultades económicas, muchos nos preocupamos por lo que nos deparará el futuro y cómo afectará a nuestra situación financiera. Por eso mismo, es más importante que nunca que traces una estrategia a largo plazo para tu dinero y la seguridad de tus ahorros.

Aunque parezca un poco abrumador, estamos aquí para echarte una mano: hay muchos consejos y trucos que pueden ayudarte a dividir la planificación financiera en pequeños pasos para facilitarte el proceso. A continuación, te explicamos cómo hacer un plan de ahorro que te ayudará a alcanzar tus objetivos durante las distintas etapas de tu vida.

¿Qué son las finanzas personales?

Lo primero es lo primero: empecemos por las nociones básicas. ¿Qué significa exactamente eso de finanzas personales?

  • Es un plan integral que contempla varios años en el futuro.

  • No solo está pensado para los que tienen mucho dinero.

  • Con un plan financiero dejarás de preocuparte por esas sorpresas inesperadas de la vida.

  • En él se incluyen detalles sobre tus ingresos, ahorros, inversiones, gastos, deudas y seguros.

  • Te ayuda a amortizar las deudas y a ahorrar para una hipoteca, un fondo de emergencia y tu jubilación.

¿Cuáles son las etapas de un plan de finanzas personales?

Crear un plan financiero lleva su tiempo, pero merece la pena. Aquí tienes una guía paso a paso:

1. Establece tus objetivos para tu plan de finanzas personales

El primer paso para crear tu plan de finanzas personales puede ser el más difícil. Requiere que te hagas las preguntas más importantes, como dónde te ves dentro de cinco, diez y treinta años. Requiere que te plantees a qué le das más importancia en la vida. Una de las mejores formas de abordar estas grandes preguntas es plantearte qué tipo de vida te gustaría vivir en el futuro, sin pararte demasiado a pensar en detalles concretos.

Quizás estés pensando en comprar una vivienda, tener hijos, pagarles la universidad y, por último, jubilarte sin preocupaciones financieras. O quizás prefieras centrarte en deshacerte de tus deudas, no tener hijos y jubilarte antes de tiempo. Sea cual sea el estilo de vida que más te atraiga, este influirá en tu plan de finanzas personales, ya que su objetivo es ayudarte a alcanzar tus metas.

Por norma general, si nos basamos en la regla 50/30/20, tienes que ahorrar un 20 % de tus ingresos después de impuestos. Pero cuando tienes varios objetivos a largo plazo, puede ser complicado saber cómo dividir esta cifra. ¿Deberías ingresar un 15 % en tu fondo de jubilación y un 5 % en tu fondo de emergencia? ¿O mejor ahorrar para cada objetivo sistemáticamente? El truco consiste en priorizar tus objetivos, y esto nos lleva al próximo paso.

2. Prioriza tus objetivos

Ahora que ya tienes una idea del tipo de vida que quieres construir durante los próximos treinta años, es importante que priorices tus objetivos de ahorro para que se ajusten a las distintas etapas de tu vida. Si tomamos como ejemplo ahorrar para un futuro con hipoteca, hijos y jubilación, tus prioridades pueden ser:

    1. Ahorrar para la entrada de una vivienda

    1. Ahorrar para financiar la vida de tus hijos

    1. Ahorrar para la jubilación

Eso sí, algunas de estas prioridades pueden solaparse. Puedes apartar dinero para tu jubilación al tiempo que ahorras para los fondos fiduciarios de tus hijos; pero como financiar la vida de tus hijos seguramente será previo a tu jubilación, debe priorizarse. Sin embargo, si tomamos como ejemplo deshacerse de las deudas y jubilarse antes de tiempo, tus finanzas personales se ordenarán de la siguiente manera:

    1. Ahorrar para amortizar las deudas

    1. Empezar a ahorrar para una jubilación anticipada

    1. Ahorrar para viajar por todo el mundo

Como ahorrar para una jubilación anticipada requiere mucho dinero, lo mejor es empezar a ahorrar lo antes posible. En este ejemplo, en cuanto hayas amortizado tus deudas, podrás empezar a ahorrar para tu jubilación anticipada. Pero cuando hayas amasado una cantidad considerable en tu fondo de pensiones, aunque sigas aportando importes recurrentes, puedes empezar a ahorrar para los viajes por el mundo que disfrutarás durante tu jubilación.

Si no sabes si debes empezar a ahorrar para tu jubilación siendo veinteañero o treintañero, ten en cuenta lo siguiente. Pongamos que tienes 30 años y ganas 40 000 euros anuales antes de impuestos. Si apartas un 8 % de tus ingresos para tu plan de pensiones durante los próximos 35 años, cuando cumplas 65 años tendrás un fondo de pensiones de unos 157 000 euros. Esta cifra tiene en cuenta la comisión de mantenimiento, un 2 % de tasa de inflación y un rédito del fondo del 6 %.

3. Crea un presupuesto

Cuando hayas decidido hacia dónde se dirige tu vida, es importante que analices a fondo tu situación financiera actual. Planificar tus finanzas personales te exige crear un presupuesto basado en todos tus ingresos y gastos para evaluar la necesidad de tus gastos fijos. Te explicamos cómo crear un presupuesto:

    1. Anota todos tus ingresos y gastos durante un periodo de 30 días.

    1. Divide tus gastos en variables y fijos. Los gastos fijos son gastos invariables, como el alquiler, el seguro del coche o las facturas de electricidad y gas. Los gastos variables son tus gastos flexibles, por ejemplo, el dinero que gastas en el supermercado, en salir por la noche y en la peluquería.

    1. Evalúa tus gastos variables y piensa cómo puedes disminuirlos. Plantéate utilizar una app de finanzas personales para facilitar este proceso.

    1. Establece una cantidad determinada de tus gastos variables que puedas apartar y destínala a tu fondo de ahorro cada mes. Ceñirte a un enfoque como la regla 50/30/20 puede serte de utilidad. La idea consiste en destinar un 50 % de tus ingresos a tus gastos fijos, un 30 % a tus gastos variables y un 20 % a tu fondo de ahorro.

    1. Revisa tu presupuesto cada mes y ajústalo cuando sea necesario. Seguro que la cantidad que puedes permitirte ahorrar cada mes cambia. En lugar de desanimarte por desviarte de tus objetivos presupuestarios durante un breve lapso de tiempo, acepta estos altibajos como parte del proceso de planificación financiera.

Cómo mejorar la planificación de tus finanzas personales

Una vez que tengas bien claro cuáles son tus objetivos y entiendas tu presupuesto a la perfección, ya podemos pasar al siguiente paso del proceso. Del mismo modo que has creado tus prioridades visualizando tus objetivos financieros, la planificación financiera cuenta con una serie de requisitos que tienes que cumplir antes de ponerte a ahorrar para tus objetivos financieros vitalicios. Estos incluyen amortizar las deudas, ahorrar para un fondo de emergencia y garantizar que cuentas con los seguros necesarios.

1. Amortiza tus deudas

Antes de empezar a ahorrar para cosas como una hipoteca o una jubilación anticipada, es importante que liquides tus deudas pendientes, sobre todo, las que tengan intereses altos, como las de una tarjeta de crédito o un crédito con un tipo de interés elevado. Si cada mes gastas tanto dinero solo en los intereses, limitas considerablemente la cantidad que podrás llegar a ahorrar. Si no tienes alternativa, intenta pagar al menos el importe mínimo obligatorio cada mes para evitar aumentar tus deudas.

2. Ahorra para un fondo de emergencia

Un fondo de emergencia sirve para protegerte frente a esos acontecimientos inesperados de la vida. Un fondo de emergencia es como una red de seguridad financiera que te amortigua para que no te apartes de tus objetivos de ahorro. Se debe utilizar cuando se presente una crisis, como, por ejemplo:

  • Perder el trabajo y, por tanto, tu fuente principal de ingresos

  • Tener que trasladarte para cuidar a un pariente enfermo

  • Una recesión o crisis global repentina

Lo ideal es que incluya entre tres y seis meses de gastos fijos (alquiler, electricidad y agua, seguro del coche), pero también puedes incluir tus gastos variables (supermercado, ocio, gimnasio). Ten en cuenta que, si trabajas por cuenta propia o vives en un hogar unipersonal, tu situación financiera puede ser más vulnerable que la de alguien que tiene un empleo fijo o alguien que comparte los costes de la vida con otra persona. Por ello, sería una buena idea ahorrar seis meses en lugar de tres para asegurarte de que tienes un buen colchón que te ayudará a mantenerte.

3. Asegúrate de contar con los seguros necesarios

Al igual que un fondo de emergencia te protege frente a sorpresas inesperadas, los seguros te protegen frente al pago de gastos considerables que pueden obstaculizar tus objetivos de planificación financiera. Prepararte para lo inesperado puede ahorrarte un montón de dinero a largo plazo, además de darte un mayor nivel de seguridad diaria.

Por ejemplo, pongamos que tu piso se inunda y no tienes seguro de hogar o que tienes un accidente de tráfico y no tienes seguro de coche. Estas situaciones te obligarán a invertir grandes cantidades de dinero que tardarás años en recuperar. Por ello, contar con un fondo de emergencia y contratar los seguros necesarios te ayudará a mantener tus objetivos de ahorro, aunque las cosas se pongan difíciles.

Ahorra para tu jubilación

Cuando hayas creado tu red de seguridad financiera con un fondo de emergencia y los seguros necesarios, ya puedes empezar a ahorrar con objetivos financieros a largo plazo. Un objetivo a largo plazo muy común es ahorrar para la jubilación; aunque parezca que está muy lejos, lo mejor es empezar a ahorrar para ella lo antes posible.

Cuanto antes comiences a ahorrar, más provecho sacarás de los intereses compuestos que ofrecen muchas cuentas de ahorros para pensiones. Los intereses compuestos se aplican cuando los intereses que han acumulado tus ahorros empiezan a generar intereses por sí mismos. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Ingresas 2 000 € en un fondo de pensión con un interés del 5 % anual cada año durante cinco años.

  • Después del primer año, tendrás 2 000 € más el 5 % de esos 2 000 €, es decir, 100 €. Por tanto, el primer año has ganado 2 100 €.

  • Después de ingresar otros 2 000 € el segundo año, tendrás 4 100 € más el cinco por ciento de 4 100 €, es decir, 105 €. Por tanto, después del segundo año, habrás ganado 4 205 €.

  • A medida que tus intereses empiecen a generar intereses exponenciales por sí mismos, cinco años después habrás ganado 11 172 €, y 1 172 € de esa cantidad serán intereses compuestos.

Cabe destacar que, en algunos casos, hay cuentas de ahorro específicas para la jubilación que también permiten deducciones fiscales, ¡lo que te facilitará el ahorro un poco más!

Herramientas para planificar tus finanzas personales

Puedes organizar tus finanzas personales por tu cuenta o puedes pedir ayuda para crear un plan y realizar un seguimiento a lo largo de los años. Estos son algunos ejemplos de herramientas de finanzas personales:

  • Servicios de gestión de carteras

  • Planificación holística y asesoramiento sobre inversiones

  • Servicios online de planificación financiera

  • Apps y software de planificación financiera

  • Asesores financieros

Tu dinero en N26

Debido a la crisis global actual, sabemos que te preocupa tu seguridad financiera. N26 está a tu lado para ayudarte a simplificar tus finanzas y permitirte planificar el futuro de la mejor forma posible. Los Espacios(pestaña nueva) son una función muy útil en estas situaciones, ya que te permiten apartar dinero para el futuro y realizar un seguimiento de tu presupuesto en el presente.

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