Un hombre sonriendo, sentado en escaleras.

Cómo hacer de 2023 el año en el que refuerzas tus hábitos de ahorro

Hay 4 fases que te llevarán a convertirte en un ahorrador de por vida. Te explicamos cómo garantizar tu futuro financiero paso a paso.

6 min de lectura

¿Qué mejor forma de empezar 2023 desarrollando hábitos de ahorro duraderos? El truco consiste en empezar poco a poco. Ahorrar dinero requiere práctica, paciencia y perseverancia. Sin embargo, cuando logras dominar este arte, verás que los resultados a corto y largo plazo merecen la pena. Si no sabes para qué quieres ahorrar en un principio, aquí tienes nuestra lista de objetivos de ahorro más comunes, que te ayudará a alcanzar la independencia financiera paso a paso. ¡Vamos allá!

La guía de ahorro paso a paso

Adquirir hábitos de ahorro y hacerte con el control de tu futuro financiero son dos pasos importantes para alcanzar la libertad financiera. Pero antes de ponerte manos a la obra, no estaría de más pensar de manera estratégica cómo y por dónde empezar. Además, hoy es tu día de suerte: hemos elaborado una lista de objetivos de ahorro para ayudarte a trazar un plan de acción. Cada objetivo depende de los anteriores, priorizando tu salud y seguridad financieras al tiempo que se maximizan tus probabilidades de alcanzar todos tus objetivos. Te explicamos cómo empezar y, sobre todo, ¡cómo seguir!

1. Eliminar las deudas

Antes de ponerte a ahorrar en serio para otros objetivos, lo más sensato es que amortices tus deudas pendientes. Si empiezas a aportar dinero a otros objetivos de ahorro antes de deshacerte de tus deudas, a la larga puedes acabar perdiendo más dinero, ya que tu deuda seguirá acumulando intereses. Para afrontar tu deuda, primero crea un presupuesto detallado para saber cuánto dinero entra y sale de tu cuenta cada mes. A continuación, podrás identificar los ámbitos en los que puedes hacer recortes y dedicar esa cantidad a la amortización de tus deudas.

Si esto te abruma, que no cunda el pánico. Hay dos métodos presupuestarios concebidos específicamente para ayudar a las personas a deshacerse de las deudas: los métodos de la bola de nieve y la avalancha. Por un lado, el método de la bola de nieve te anima a amortizar las deudas más pequeñas primero; por el otro, el método de la avalancha te recomienda atajar en primer lugar las deudas con tipos de interés más elevados. Ambos enfoques ofrecen sus ventajas e inconvenientes, pero lo más importante es que elijas el método que mejor se adecúe a ti y a tus circunstancias.

2. Ahorrar para una emergencia 

Cuando te hayas librado de tus deudas, ya puedes empezar a ahorrar para labrarte un futuro financiero más seguro. Esto se traduce en ahorrar para un fondo de emergencia lo suficientemente alto como para sustentarte durante una situación difícil. Por ejemplo, en caso de que perdieras tu trabajo, de que se produjera una catástrofe natural, defunción o enfermedad. Vivir al día es algo que hacen muchísimas personas, pero acarrea riesgos dignos de consideración. Un fondo de emergencia sirve como amortiguador financiero. Además, puede ayudar a las personas a librarse de asumir más deudas cuando las cosas se tuercen. No podemos predecir qué sucederá en el futuro, pero podemos darle a nuestro yo futuro los recursos financieros necesarios para afrontar cualquier temporal que se le presente. 

Un fondo de emergencia debe incluir entre tres y seis meses de tus gastos fijos mensuales. Es decir, todos los pagos regulares que se entienden como «esenciales», como el alquiler, las facturas y los seguros. Los ahorradores más ambiciosos pueden plantearse ahorrar entre tres y seis meses de salario mensual neto para ir sobre seguro. En cualquier caso, al aumentar tu fondo de emergencia, también desarrollarás una mentalidad que te ayudará a pasar al siguiente nivel de los hábitos de ahorro.

3. Fijar objetivos de ahorro a corto plazo

Ahora que ya te has librado de las deudas y dispones de un fondo de emergencia considerable, es hora de fijar algunos objetivos de ahorro a corto plazo. Empezar poco a poco es la clave para crear hábitos de ahorro sólidos que duren toda la vida. Un objetivo de ahorro a corto plazo puede ser, por ejemplo, ahorrar para un electrodoméstico, una escapadita de fin de semana o el material o las clases para un nuevo hobby. Dicho de otro modo, tu objetivo puede ser cualquier cosa para la que puedas ahorrar durante entre seis meses y un año. 

Para que el ahorro sea un aspecto esencial de tu vida, es recomendable que aprendas a hacer presupuestos. Un buen punto de partida es el presupuesto 50/30/20, sobre todo si es tu primera vez. Así es como funciona:

  • El 50 % de tus ingresos brutos se destina a los gastos fijos, es decir, gastos esenciales como el alquiler y las facturas.
  • El 30 % se destina a los gastos variables, es decir, las compras no esenciales como la cuota del gimnasio o salir por la noche.
  • El 20 % se destina a los objetivos de ahorro.

Además, para reforzar tus hábitos de ahorro, puedes crear una cuenta exclusiva para ello. Al separar los ahorros de tu cuenta corriente, reducirás el riesgo de gastártelos y podrás observar cómo tu cuenta de ahorros crece con el tiempo.

4. Crear objetivos de ahorro a largo plazo

Cuando el ahorro se haya convertido en un hábito consolidado, es hora de fijar objetivos de ahorro a largo plazo. Los objetivos de ahorro a largo plazo pueden incluir ahorrar para un gran gasto, como unas largas vacaciones o la entrada de un piso, o programar aportaciones mensuales a tu fondo de pensiones. Una de las formas más sencillas de crear hábitos de ahorro a largo plazo es programar aportaciones automatizadas a tus ahorros. El dinero se transferirá automáticamente de tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros cada mes, sin que tengas que mover un dedo. 

Cumplir los objetivos de ahorro a largo plazo requiere tiempo. En el caso de un plan de pensiones, ¡puede requerir más de 50 años! Sin embargo, de forma gradual, a medida que tu dinero se transfiere automáticamente a tu cuenta de ahorros cada mes, empezarás a ver esta parte de tus ingresos como una cantidad intocable (al menos, hasta que alcances tu objetivo). Esto puede motivarte para ser más creativo con el dinero del que dispones en el resto de tu presupuesto. 

Además, te puede animar a ahorrar para objetivos a corto y largo plazo al mismo tiempo. Cumplir tus objetivos de ahorro a corto plazo te parecerá tan fácil, que eso te hará creer más firmemente en tus aportaciones a largo plazo. A fin de cuentas, se trata de desarrollar hábitos de ahorro que te lleven a garantizar tu futuro financiero.


Establecer y cumplir tus objetivos de ahorro

¿Sabes cuál es la mejor forma de crear buenos hábitos de ahorro? Crear una cuenta exclusiva para el ahorro con N26, donde podrás ver cómo crecen tus ahorros. Las subcuentas Espacios de N26 te permiten crear varias cuentas de ahorro y fijar objetivos de ahorro para cada una de ellas. Con nuestras cuentas bancarias 100 % digitales, no solo puedes establecer límites de gasto diario, sino que, además, recibirás una notificación push después de cada transacción, para que no pierdas de vista tus objetivos presupuestarios. Por otra parte, N26 ofrece todas las ventajas de una herramienta de presupuestación, que te ayudará a alcanzar tus objetivos de ahorro y sacarle el máximo partido a tu dinero.

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