Hablemos de Money: respondemos las preguntas más comunes sobre la banca

Te explicamos la diferencia entre domiciliación, orden permanente y transferencia programada

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Esperamos que Hablemos de Money te esté ayudando a entender mejor cómo funciona la banca y resolver tus dudas. El otro día recogimos algunas de las preguntas que nos dejasteis en las redes sociales y nos pusimos manos a la obra para darles respuesta. Hoy es el turno de nuestro equipo de Atención al Cliente, que nos trae las preguntas que más intrigan tanto a nuestros clientes nuevos y como a los que ya llevan un tiempo con nosotros.

El objetivo de Hablemos de Money es hacer que la gente hable libremente y nos cuente todas las dudas y preguntas que ya llevan demasiado tiempo esperando a ser resueltas. Publicando estas respuestas, nuestro propósito es que todos y todas os arméis del valor necesario para preguntar cuando no tengáis algo claro, en lugar de avergonzaros por no saber la respuesta.

Entendemos que mucha gente que solo ha tenido contacto con bancos tradicionales se lo piense dos veces antes de pasarse a un banco digital, y lo vemos reflejado en la cantidad de preguntas que nos llegan sobre cómo protegeremos su dinero. Esta pregunta no nos incomoda; de hecho, te animamos a que plantees esta y otras dudas antes de abrir una cuenta en cualquier banco.

La respuesta es sencilla: como banco plenamente regulado por el Banco de España, nos ceñimos exactamente a las mismas directrices y nos sometemos a los mismos reglamentos que un banco tradicional. Como consecuencia, a pesar de ser un banco alemán ofrecemos un IBAN español a todos nuestros clientes en España. Además, por si fuera poco, también empleamos las mejores funciones de seguridad del mercado y tecnología de vanguardia para garantizar que solo tú puedas acceder a tu cuenta.

Pero la seguridad no lo es todo: somos conscientes de que necesitas saber que tu dinero estará protegido si algo sale mal. Por ese motivo, estamos muy orgullosos de contar con una licencia bancaria alemana, que garantiza que todo lo que hacemos se ajusta a las normas de las autoridades alemanas de control financiero. Por eso, todos los depósitos de clientes de la UE están asegurados hasta 100.000 € por el sistema alemán de garantía de depósitos. Es más, como banco digital nuestra app cuenta con prácticas funciones adicionales: por ejemplo, puedes bloquear tu tarjeta si la pierdes y volver a desbloquearla cuando la encuentres: estés donde estés, tú tienes el control.

Este es uno de los aspectos bancarios que más desconcierta a la gente. Se trata de tres procesos diferenciados, pero parecen tan similares que algunas personas los utilizan indistintamente (incluso aquellas que deberían dominar esta materia). Pero existe una diferencia entre ellos. Por ello, cuando contratas un servicio que requiere una transferencia programada, es importante que entiendas cómo te están cobrando las facturas.

En términos sencillos, una domiciliación la organiza y administra la empresa o entidad a la que efectúas un pago; le das permiso para que cobre un importe de tu cuenta bancaria de manera recurrente. Pero el aspecto crucial es que le otorgas autoridad para modificar el importe del pago, por lo que debes comprobar tus domiciliaciones todos los meses para cerciorarte de que no estás pagando más de lo acordado. Eso sí, como cliente, podrás cancelar los pagos cuando quieras, aunque la buena praxis es notificar al beneficiario.

Las órdenes permanentes son pagos que aceptas efectuar por un importe fijo y en una fecha fija, normalmente una vez al mes. Las autorizas tú y no necesitan la intervención del beneficiario (que deja toda la administración y responsabilidad en tus manos). Suelen emplearse para pagar el alquiler o para que una persona le haga pagos recurrentes a otra. Por ejemplo, en una vivienda compartida, los compañeros de piso pueden utilizar órdenes permanentes para pagar y dividirse los costes de las facturas.

Por último, una transferencia programada se da cuando se le concede a una empresa autoridad para facturar a cuenta de tu tarjeta de crédito o débito de manera recurrente. Suelen ser más difíciles de cancelar que una domiciliación y tú, como cliente, no tienes tanto control sobre los detalles. Además, si consigues cancelar una transferencia programada, no podrás hacer nada para impedir que la empresa en cuestión cree un nuevo pago empleando los datos de tu tarjeta.

¿Tienes alguna pregunta que todavía no hemos abordado en Hablemos de Money? Nos encantaría escucharla. Solo tienes que contárnosla en Twitter con el hashtag #hablemosdemoney y te daremos la respuesta que necesitas.

Por N26

El banco móvil que se adapta a ti

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