Hablemos de Money: te explicamos el significado de la jerga bancaria

Repasamos algunos de los tecnicismos más complejos de los bancos y te explicamos su significado.

3 min de lectura

La mayoría de las veces el lenguaje de los bancos suena a chino. Utilizan tecnicismos y términos confusos como si nada, esperando que todo el mundo entienda la definición exacta de cada término; y, lo peor de todo, es que cada uno le da un significado ligeramente distinto al término en cuestión. Esto genera confusión y frustración entre los clientes, que sospechan que lo que quieren los bancos es precisamente eso, que no se les entienda.

Necesitamos un cambio: cuando hablamos de dinero las cosas tienen que estar claras. Y es que si la gente no entiende ni una palabra de lo que pasa con su dinero, corren el riesgo de ignorar el problema e incluso sentirse engañados. No resulta difícil llegar a pensar que los bancos utilizan tecnicismos adrede para que los clientes no les entiendan y empezar así las conversaciones con ventaja.

En N26 nunca hemos querido tener ese tipo de relación con nuestros clientes ni con nadie. Por eso, una de las encuestas en las que se basa Hablemos de Money consistió en preguntar a consumidores de Europa y EE. UU. qué términos bancarios les parecen más confusos. El siguiente paso ha sido traducirlos a un lenguaje corriente para que todo el mundo pueda entenderlos e ir a su banco con confianza y sin miedos.

El descubierto autorizado se produce cuando tu banco y tú acordáis un importe fijo al que tienes acceso cuando te quedas sin saldo en tu cuenta bancaria. Este acuerdo define cuánto dinero puedes gastar cuando tu saldo bancario entra en números rojos y qué combinación de comisiones e intereses deberás abonar a cambio de utilizar tu descubierto.

Tu calificación crediticia es, sencillamente, una estimación de tu solvencia financiera basada en tu historial: por ejemplo, de qué manera has liquidado las facturas de tu tarjeta de crédito en el pasado y cuántas domiciliaciones hay asociadas a tu cuenta personal. Las entidades financieras la emplean para determinar cuánto dinero te pueden prestar sin correr riesgos, por ejemplo, mediante un crédito, una hipoteca o el límite de una tarjeta de crédito.

Los intereses devengados son el dinero adicional que debes en relación a un crédito, que se ha acumulado desde que recibiste el dinero o la propiedad. La forma en que se acumula depende de las condiciones de tu contrato de préstamo y el dinero que pagues liquidará en primer lugar los intereses devengados, antes de comenzar a amortizar la cantidad que se te prestó en un principio.

La tasa anual efectiva representa los costes totales de pedir prestado dinero. Cabe destacar que no siempre es idéntica al tipo de interés que estás pagando, ya que también incluye las comisiones o gastos que pagas a lo largo del año. Sirve para que tengas una herramienta para comparar los costes totales de distintos prestamistas, pero no siempre dejan claro este aspecto.

Una orden permanente es una instrucción que le das a tu banco para que pague una cantidad fija a un destinatario de manera periódica. Tú defines tanto la cantidad como la frecuencia de pago. A diferencia de la domiciliación, cuando creas una orden permanente mantienes el control de la misma, es decir, que puedes cancelarla en cualquier momento, mientras que una domiciliación la crea la empresa a la que pagas.

Esperamos que estas explicaciones te ayuden a entender con más facilidad algunos de los términos más comunes de la banca, pero somos conscientes de que esta no es más que la punta del iceberg de la jerga financiera. Así que, si necesitas que te traduzcamos alguna frase, nuestro equipo de redes sociales estará encantado de ayudarte. Solo tienes que publicar tu pregunta en Twitter con el hashtag #hablemosdemoney y te explicaremos el significado del tecnicismo en cuestión.

Artículos relacionados

Puede que estos artículos también te interesen