Eficiencia energética: 7 consejos para ahorrar energía en casa

Ahora que todos pasamos más tiempo en casa es importante controlar nuestro consumo energético para que no se disparen nuestras facturas.

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Con esto del confinamiento es normal que las próximas facturas de la luz sean algo más altas de lo habitual, y es que es inevitable tirar de recursos como agua y electricidad pasando tanto tiempo en casa, y más aún cuando se trata de familias numerosas. Por eso este es un buen momento para aprender, corregir hábitos y adoptar otros nuevos que hagan que nos encaminemos hacia la eficiencia energética en nuestro hogar. Seguro que has escuchado el término eficiencia energética en más de una ocasión, ya sea referido a reducir el consumo en tu hogar o a aliviar la carga del planeta. Sea como sea, la definición de este concepto no te va a pillar por sorpresa: se trata de hacer un uso eficiente de la energía y, en este blog, vamos a explicarte cómo puedes ponerlo en práctica en tu casa y evitar sorpresas en las próximas facturas.

Esperamos que estos 7 consejos para reducir tu consumo energético te sirvan de ayuda:

Las puertas, pero especialmente las ventanas, son nuestro principal aliado para mantener una temperatura constante en nuestra casa tanto en invierno como en verano. Hábitos tan simples como mantenerlas bien cerradas, abrir las persianas y las cortinas para dejar que el sol caliente las habitaciones y evitar ventilar más allá de 10 o 15 minutos diarios, son decisivos a la hora de consumir más o menos energía.

Medidas como el doble acristalamiento de las ventanas pueden llegar a reducir nuestro consumo de calefacción a la mitad. Y lo mismo ocurre con las puertas, cuanto mejor sea el aislamiento, menor será la probabilidad de perder frío o calor por las rendijas.

Se conoce como consumo vampiro o fantasma y se refiere al gasto de luz que los aparatos siguen haciendo al estar apagados y no desenchufados. Cuando por ejemplo dejamos nuestro televisor apagado, este sigue consumiendo entre un 10 y un 15 % de lo que gastaría en funcionamiento. Y lo mismo ocurre con otros electrodomésticos como lavadoras, lavavajillas o incluso los cargadores de nuestros teléfonos móviles o tablets, que más de uno tendemos a dejar enchufados sin que estén cargando ningún dispositivo. Nuestro consejo es que utilices regletas para tus enchufes y así simplemente tendrás que desconectarla presionando el botón.

A todos nos gusta ducharnos con agua caliente, pero entre canción y canción no solo sube la temperatura del agua, sino también la de tu factura de la luz. Acorta tus duchas e intenta acostumbrarte al agua templada. Esto también aplica para tus lavadoras; ponlas con agua fría y, además de ahorrar, evitarás que se mezclen los colores.

Igual es buen momento para que revises tus electrodomésticos y te informes sobre su consumo. No es necesario que los sustituyas por otros nuevos mientras sigan funcionando bien (si es muy antiguo puede que te salga a cuenta reemplazarlo), pero cuando llegue el momento es bueno conocer las distintas etiquetas energéticas para así tenerlas en cuenta a la hora de comprar. Estas son: A+, A++ y A+++ y no dan información sobre los niveles de consumo de cada máquina.

El horno es uno de nuestros grandes aliados en la cocina, pero también es uno de los electrodomésticos que más energía consume. Por eso te recomendamos que controles la frecuencia y duración con la que lo usas. También es recomendable que evites abrir la puerta cada dos por tres ya que con cada gesto el horno pierde calor. Esto último es aplicable para el frigorífico y el congelador y para las ollas y cazuelas cuando cocinas.

Esto no es nada nuevo, pero aquí te lo repetimos: apaga la luces cuando no sean necesarias y sustituye las bombillas por otras de bajo consumo tipo LED. Estas producen la misma cantidad de luz usando un 40 % menos de energía que las fluorescentes, e incluso un 80 % menos que las lámpara incandescentes.

Su uso a gran escala se traduce en una reducción de las emisiones de dióxido de carbono, lo que convierte la iluminación LED en una alternativa muy respetuosa con el medio ambiente.

No todos tenemos un horno pirolítico en casa, por eso, hábitos tan sencillos como limpiar los filtros del aire acondicionado una vez al año, las gomas de tu nevera o el polvo que almacenan las aspas de los ventiladores de algunos aparatos, ayudará a que mantengan un correcto funcionamiento y además alargará su vida útil.

Desde N26 te animamos a aplicar estos consejos en casa para que compruebes en primera persona cómo afectan y reducen las facturas de agua y luz. Quédate en casa y controla tu consumo energético.

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