Cómo conseguir tu primer trabajo después de la universidad

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¡Por fin has terminado la universidad! Has aprobado tus exámenes, has presentado tu trabajo de fin de carrera y has bailado hasta el amanecer en tu ceremonia de graduación. ¿Y ahora qué? Llegó la hora de poner en práctica todos esos conocimientos en la vida real. Solo hay un problema: a la hora de buscar tu primer trabajo después de la universidad, es probable que no sepas muy bien por dónde empezar. ¡No te preocupes! Hemos preparado una guía en la que te contamos cómo preparar tus solicitudes y entrevistas para triunfar en la búsqueda de empleo.

Solicitud

SÍ: tomarse un tiempo para reponer fuerzas 

No hace falta que te lances de lleno a la búsqueda de empleo nada más graduarte. Tras estudiar durante años, te mereces un descanso. Tu primer trabajo después de la universidad es una oportunidad para comenzar de nuevo, así que deberías comenzar el proceso con la mente bien despejada. Las cifras juegan a tu favor: según un informe reciente de la UE, en los últimos tres años el índice de empleo de los graduados universitarios entre 20 y 34 años fue del 83,2 %. Eso sí, las cifras cambian considerablemente de unos países a otros, desde un altísimo 92,7 % en Alemania a solo un 58,7 % en Italia. En resumidas cuentas, puedes permitirte el lujo de tomarte un tiempo para recargar las pilas y preparar un plan de acción. 

NO: esperar demasiado y perder oportunidades

Según un estudio publicado en American Economic Review, que consideró el envío de más de 8.000 currículum a 3.500 vacantes, estar desempleado durante tres meses no supone ningún problema para los potenciales empleadores. Sin embargo, a partir de seis meses ya corres el riesgo de que no te inviten a una entrevista. Si pasas más de un año sin trabajar, tus perspectivas laborales pueden reducirse drásticamente. ¿La buena noticia? El estudio también muestra que una vez que hayas encontrado ese primer trabajo después de la universidad, el tiempo que hayas estado desempleado antes de él no se tendrá en cuenta cuando busques tu siguiente empleo.

SÍ: redactar un currículum sólido

De media, solo un 10 % de las solicitudes de empleo dan lugar a una entrevista. En otras palabras, tu currículum es tu carta de presentación. No importa si has realizado 10 prácticas o si únicamente te has centrado en las clases de la universidad: un currículum bien redactado te ayudará a obtener más entrevistas que uno escrito a última hora. Aquí tienes algunos consejos:

  • Limítate a una sola página para lograr el máximo impacto.

  • Enumera tu historial académico y profesional en orden cronológico inverso (es decir, 2021 antes de 2020) para que tus logros más recientes aparezcan en la parte superior.

  • Omite las declaraciones objetivas (p. ej., “Recién graduado busca su primera oportunidad en el mundo de la comunicación digital”). Esto solo sirve para ocupar espacio.

  • Evita la jerga empresarial y las palabras o expresiones de moda. Utiliza un lenguaje claro y sencillo, y no te limites a decir, por ejemplo, que se te da bien solucionar problemas, demuéstralo a través de tu experiencia.

  • Apuesta por un formato sencillo: incluye encabezados, fechas en negrita, una fuente básica (p. ej., Helvetica) y deja suficiente espacio entre las secciones para que la información pueda distinguirse bien.

  • Añade tu número de teléfono y tu dirección de correo electrónico en la parte superior para que los posibles empleadores puedan ponerse en contacto contigo fácilmente. 

  • Los proyectos como autónomo, los blogs y los trabajos de la denominada “gig economy” cuentan como experiencia laboral, así que inclúyelos.

  • Si no tienes experiencia laboral, céntrate en las habilidades transferibles que has aprendido en la universidad y en cualquier proyecto académico relevante.

  • Deja de lado los logros escolares, a menos que sean impresionantes. Al responsable de contratación no le interesa que fueras el más listo en la guardería.

  • Ten en cuenta que, de media, es probable que tengas que enviar entre 30 y 50 currículum antes de encontrar trabajo. ¡La perseverancia es clave!

NO: olvidarse de personalizar las solicitudes

Un curriculum vitae sólido y una carta de presentación impecable no sirven de nada si se los envías a la persona incorrecta. Para conseguir tu primer trabajo después de la universidad, tendrás que causarle una impresión positiva a un extraño. Según StandOut CV, los técnicos de selección de personal dedican una media de 6 a 8 segundos para ojear un currículum. Si tus documentos son demasiado genéricos y no demuestran que estás familiarizado con la empresa y el puesto que estás solicitando, es probable que te descarten.

SÍ: tener un perfil de LinkedIn

En comparación con otras, LinkedIn puede parecer una red social aburrida. Sin embargo, es ideal para ayudarte a conseguir una entrevista de trabajo. Un estudio reciente concluyó que 122 millones de personas han sido invitadas a una entrevista a través de LinkedIn y que 35,5 millones han sido contratados después de conectarse con otros usuarios en esta plataforma. ¡Esto equivale a tres personas contratadas por minuto!

NO: olvidarse de configurar otras redes sociales como “privadas”

Algunos empleadores potenciales revisan otras redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, TikTok) para hacerse una mejor idea de los candidatos. A menos que tengas una imagen pública ejemplar, es mejor que tus redes sociales sean privadas.

Entrevista

SÍ: mostrar confianza

La confianza proviene de muchas fuentes: vestirse acorde al puesto, lucir una apariencia arreglada, llegar a tiempo, conocer la empresa y ofrecer respuestas bien pensadas. Aquí tienes algunos consejos:

  • Elige lo que te vas a poner la noche anterior e intenta que coincida con el ambiente de la empresa.

  • Visita el sitio web de la empresa y toma notas.

  • Ensaya posibles preguntas y respuestas con un amigo.

  • Ponte una alarma y llega con tiempo de sobra para que puedas relajarte antes de entrar.

NO: ser arrogante

Existe una delgada línea entre la confianza y la arrogancia. No presumas ni exageres.  No te regocijes de tus éxitos personales y tampoco menosprecies a los demás. Trata de usar nosotros en lugar de yo. En las entrevistas grupales no es necesario que trates de ser el protagonista, sino que el liderazgo consiste en comprender la situación.

SÍ: hacer preguntas

Aborda la entrevista como una conversación, no como un interrogatorio. No estás ahí solo para responder, sino que también puedes plantear tus propias preguntas. Elabora una lista con antelación para que no se te olvide nada y demuestres que vas preparado. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • ¿Qué formación recibiré y cuáles son las oportunidades de desarrollo profesional? 

  • ¿Cómo es un día laboral típico?

  • ¿Por qué les gusta trabajar aquí?

  • ¿Cuáles son los objetivos actuales de la empresa?

NO: dar rodeos

Ve al grano y da respuestas breves. Según Interview Genie, tus respuestas a preguntas básicas (“¿Por qué te interesa este trabajo?”) deberían durar entre 30 segundos a 2 minutos, mientras que en el caso de preguntas más profundas (“Háblanos sobre un proyecto complicado en el que hayas trabajado”) puedes extenderte hasta 3-3,5 minutos. Más tiempo sería excesivo, ya que corres el riesgo de que el entrevistador pierda interés.

Trabajo

SÍ: confiar en tu valía

Si una empresa quiere contratarte, es una señal de que debes creer en ti mismo/a. El síndrome del impostor es tan común que tiene su propio artículo en Wikipedia, pero eso no significa que tengas que sentirte un fraude. Recuérdate a ti mismo/a que eres lo suficientemente bueno/a. Atrévete a expresar tu verdadera personalidad en el trabajo y no huyas de situaciones desafiantes. Si comienza con buen pie, seguirás en la dirección correcta. 

NO: pedir mucho demasiado pronto

Antes de negociar tu salario, echa un vistazo a los estándares del sector y pregúntales a tus amigos con trabajo cuánto ganan. Así te harás una idea de cuánto puedes pedir, sin alejarte de la realidad.

SÍ: tener valor para irse

La pregunta del millón: ¿cuánto tiempo deberías permanecer en tu primer trabajo después de la universidad? Según el sitio web TopResume, el tiempo medio que las personas pasan en un mismo puesto son 4,6 años. Si la situación lo permite, trata de permanecer en el trabajo durante al menos dos años. De lo contrario, los responsables de contratación podrían pensar que eres demasiado volátil. No obstante, si la idea de despertarte cada mañana para ir a trabajar te aterroriza, no esperes más y comienza a buscar algo mejor. Mientras tanto, aprovecha al máximo la experiencia y, cuando se presente una oportunidad más favorable, cámbiate sin mirar atrás.

NO: cambiar de trabajo constantemente

Cambiar de trabajo porque no encajas bien en el actual está bien. Ir de una empresa a otra como si estuvieras en una carrera de relevos, no. Al buscar tu primer trabajo después de la universidad, debes centrarte en encontrar uno que te permita perfeccionar tu oficio en un entorno práctico. Si cambias cada dos o tres meses, tu curriculum vitae y tu historial laboral pueden sufrir las consecuencias. Monster.com señala que, si has tenido seis trabajos y no te has quedado más de un año en ninguno de ellos, es menos probable que un responsable de contratación te invite a una entrevista.


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Por N26

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