Mano con un fajo de billetes.

Pago recurrente o pago único, ¿en qué se diferencian?

Ventajas e inconvenientes del pago recurrente y del pago único

4 min de lectura

En ocasiones, cuando compramos un bien o contratamos un servicio, tenemos la posibilidad de recurrir a dos tipos de pago. Hoy te explicamos las diferencias entre el pago único y el pago recurrente para que puedas decidir con conocimiento de causa cuál es el que más te conviene como consumidor o como empresario en el caso de que tengas un negocio.

Pago único

Se trata de la forma de pago más antigua, ya que como seguramente te hayas imaginado, consiste en realizar un solo pago a la hora de comprar un bien como una barra de pan o contratar un servicio si vas a hacerte las uñas o a contratar a la tuna por ejemplo. Su principal diferencia con respecto al pago recurrente se basa por lo tanto en el momento en que el cliente o consumidor realiza el pago. Mientras que en el caso del pago único el importe a pagar debe ser abonado de forma inmediata, los consumidores que opten por el pago recurrente lo harán de forma periódica. Este tipo de pago es sobre todo beneficioso para el consumidor porque le permite elegir el producto o el servicio que más le convenga en cada momento.

Pago recurrente, ¿qué es?

El pago recurrente, también conocido como pago por suscripción, implica que los consumidores o usuarios pagan por el bien o el servicio comprado o contratado de forma periódica. La frecuencia de los pagos variará según el contrato firmado y podrá ser semanal, mensual, trimestral o semestral. Desde el punto de vista del cliente, ofrece ciertas ventajas como prever gastos más fácilmente, evitar recargos por retrasos en los pagos o acceder a promociones interesantes en los servicios contratados. Los consumidores que lo deseen, podrán anular sus pagos por suscripción según las condiciones fijadas en el contrato firmado con el proveedor. 

Este tipo de pago puede llevarse a cabo de varias maneras como verás a continuación y, para que pueda producirse con toda legalidad, el titular de la cuenta bancaria o de la tarjeta de crédito o de débito tendrá que dar su consentimiento para que se realice la operación.

  • Pago con tarjeta: se trata de uno de los métodos de pago más populares en el caso de suscripciones, ya que el cliente sólo tendrá que introducir sus datos bancarios en el primer cobro mediante 3D Secure, sistema de seguridad que sirve para autentificar la identidad del titular de la tarjeta. 
  • Domiciliación bancaria SEPA:  este método de pago automatizado hace referencia a Single Euro Payments Area, área única de pagos en euros que incluye a los 27 países miembros de la Unión Europea, así como Islandia, Noruega, Suiza, Liechtenstein y Mónaco. Este sistema de pago permite a las empresas prestatarias de servicios recibir pagos en euros desde cuentas bancarias domiciliadas en los países mencionados.
  • E-wallets: también conocidos como monederos electrónicos, estos medios de pago como PayPal nos permiten guardar nuestros datos de las tarjetas de crédito o débito. Se trata de un instrumento de pago particularmente popular en la actualidad porque permite a los usuarios realizar pagos únicos, transferencias o pagos por suscripciones de forma rápida y segura desde un ordenador o un smartphone.

Aunque el pago recurrente ya se empleaba en el pasado para cobrar la prestación de servicios como el suministro de agua y de electricidad de una vivienda, el desarrollo de los proveedores de servicios como las plataformas de streaming como por ejemplo Netflix y los servicios de música como Spotify ha generalizado el uso del pago de forma recurrente. 

Se podría incluso decir que este método de pago contribuye considerablemente al éxito de los proveedores de servicios que lo utilizan, ya que les permite contar con una fuente de ingresos regulares con la que reducir los costes de las operaciones de cobro y prevenir los impagos gracias al pago de forma automática. Esta forma de facturación tiene además las ventajas de fidelizar mejor a los clientes en comparación con los que sólo realicen un pago único y de realizar previsiones más acertadas sobre los ingresos futuros.

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