Ordenador de un freelance, con una libreta, una taza de cafe y un movil, todo encima de una mesa.

Viaje al pasado de tu cuenta corriente: ¿qué dicen tus gastos de ti?

Para ahorrar de forma efectiva hay que empezar por revisar y entender nuestros gastos. ¿Podemos recortar o prescindir de algunos? Te explicamos paso a paso cómo hacer limpieza en tu cuenta corriente.

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Tras varias semanas en casa, es posible que hayas tenido tiempo de limpiar a fondo cada rincón, ordenar el armario, leer todos los libros que tenías pendientes, ponerte al día con las series, hacer deporte, cocinar y llenar tu agenda de videollamadas. Pues bien, quizás ha llegado el momento de que hagas lo mismo con tus finanzas. Te animamos a que abras tu cuenta corriente y, como si se tratase de una limpieza de armario por cambio de estación, la ventiles y veas qué es aquello que te sobra y sigues pagando aunque solo te lo pongas una vez al año. Vamos a empezar volviendo la vista atrás y revisando nuestros gastos de los últimos meses. La idea es que cuando termines de leer este artículo y tengas toda la información en tu mano, puedas responder las siguiente preguntas: ¿cómo ha sido tu comportamiento en relación al dinero en los últimos meses?, ¿tienes la conciencia tranquila con tus niveles de gasto o crees que has despilfarrado?, ¿hay algo que quieras cambiar?

Ármate con papel, lápiz, calculadora y tu app de N26, que allá vamos.

¿A dónde va mi dinero? - Gastos fijos

Para poder hacer un análisis profundo y representativo, te recomendamos que tomes como referencia los últimos 6 meses. Una mirada rápida a la pantalla de estadísticas de la app de N26 te proporciona de un vistazo tus gastos e ingresos del último mes, además del promedio del último cuatrimestre. También puedes ir mes a mes para descubrir cómo varían tus gastos y cuál es el porcentaje mensual que destinas a categorías como Comida y Comestibles, Vivienda y Servicios Públicos, Bares y Restaurantes, Cajero, Ocio y Entretenimiento, etc. En resumen, ver tus gastos categorizados mes a mes te dará una idea de en qué estás gastando más de lo que esperabas. Con esto delante, podemos contabilizar fácilmente nuestras operaciones.

Pero antes de cambiar nada, vamos a centrarnos en lo que no podemos cambiar, esos gastos obligatorios que todos tenemos cada mes, los gastos fijos. Coge tu libreta y anótalos asignándoles la cantidad total que destinas a cada uno de ellos: alquiler, facturas de electricidad, agua e internet, abono transporte, comida, etc. Es importante que sumes todas estas cantidades y visualices qué parte de tus ingresos “se comen” estos gastos.

Si quieres un análisis más en detalle, te animamos a que no solo calcules tus gastos mensuales, sino también los anuales. Es decir, aquellos que pagas una vez al año pero que representan una gran parte de tu presupuesto, como por ejemplo el seguro del coche o algún impuesto especial que pagas “de golpe”. Estas cifras te ayudarán a entender mejor cuál es tu verdadero volumen de gasto y cómo afecta a tu cuenta. Además, existe la posibilidad de que disfrutes de un descuento o reducción del precio por realizar pagos en una sola vez en lugar de en cuotas. ¡Infórmate bien porque todo suma!

Suma y sigue... - Gastos no tan fijos

Aquí es cuando puede ser que nos llevemos las manos a la cabeza. Vuelve a tus estadísticas y mira mes a mes cuánto has gastado en Bares y Restaurantes, en Ocio y Entretenimiento, Viajes y Vacaciones o en Compras en general. ¿Hay mucha diferencia entre unos meses y otros? Estos gastos son los que podemos modificar con nuestra voluntad, los que decidimos de forma consciente realizar o no, y por tanto los únicos que podemos controlar. Probablemente te lleves más de una sorpresa al ver las cantidades de gasto totales por categoría y mes. Pero calma, esto es solo un aprendizaje y la buena noticia es que, una vez te des cuenta de qué gastos puedes recortar, empezarás a ponerlo en práctica.

Aquí es donde solo tú puedes meter mano. Quizás te ayude establecer un límite máximo de gasto por categoría, por ejemplo, no gastar más de 200 € al mes en comer fuera e ir de copas, o incluso puede producirse un cambio de hábitos que te haga cocinar más en casa. Otro consejo que puede ayudarte es evitar sacar dinero en efectivo, este suele gastarse con más facilidad y menos control, y además así tendrás todos tus gastos recogidos en la app, sin cabos sueltos.

Ahora quizá, con toda la información en la mano, puedes responderte con sinceridad esta pregunta: ¿cómo ha sido mi comportamiento en relación al dinero en los últimos meses?, ¿estás tranquilo con tus niveles de gasto o crees que has despilfarrado?, ¿hay algo que quieras cambiar?

Esa suscripción que ya no te pones

¡Alerta suscripción! Sabemos que nuestro consumo está evolucionando hacia modelos freemium de suscripción, y es algo que tiene numerosas ventajas, pero, ¿realmente usas todas las suscripciones que tienes? Vuelve a coger papel y lápiz y apunta todas las que tienes y las cantidades que pagas por ellas, desde el gimnasio hasta Netflix pasando por Spotify. ¿Realmente usas y aprovechas todas? ¿Hay alguna forma de reducir la cantidad, por ejemplo con suscripciones familiares o repartiendo gastos con amigos que quieran entrar en el paquete? Respóndete tú mismo estas preguntas poniendo tus propios filtros: si hay suscripciones que no usas, quizás es mejor pausarlas o eliminarlas. Piensa en tu estilo de vida y en tus planes de cara a los próximos meses para ver cuáles tienen sentido y cuáles no. No te mentimos cuando decimos que el ahorro está en las pequeñas cosas, y este es un buen ejemplo. Deshazte de los servicios que no usas y lo notarás en tu cuenta corriente.

¿Lo necesito o lo quiero?

Ahora que tienes tu cuenta ordenada y que has sacado todo aquello que no usas, te invitamos a hacer un repaso rápido y plantearte una última pregunta: de todos los gastos que has analizado, ¿cuáles son realmente necesarios y cuáles son superfluos? No se trata de aplicar una economía de guerra a tu cuenta, pero sí de identificar qué gastos puedes reducir, al no ser estrictamente necesarios, y sobre cuáles no tienes control porque hagas lo que hagas van a seguir ahí. Es decir, una vez comprendas tus gastos vas a poder controlarlos y reducirlos, si es lo que quieres. Por eso decimos que para ahorrar es más importante medir lo que uno gasta que la cantidad en sí que se ahorra.

Evita las comisiones

Seguro que revisar todos tus gastos has reparado en más de una comisión que no debería estar ahí, bien sea por hacer transferencias o por retirar efectivo en cajeros que no pertenecen a la red de tu banco. Pues bien con N26 te aseguras de que eso no pase, ya que además de no tener comisiones ocultas, nuestras cuentas te garantizan el mejor tipo de cambio cuando pagar en otra moneda, el oficial de mastercard, sin ningún tipo de extra por cambio de divisa.

Esperamos que estos consejos te sean útiles y que te animen a ponerte manos a la obra con tu cuenta y tus ahorros. Como decíamos anteriormente, para ahorrar no solo hay que enfocarse en la cantidad de ahorro, sino que es esencial conocer lo que gastamos, eso va a determinar la cantidad que podemos apartar mes a mes para ir engordando nuestros Espacios.

Por N26

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