Fundación Quiero Trabajo: fomentar la inserción laboral de las mujeres en España es posible

Con un ratio de éxito del 86 %, la Fundación Quiero trabajo lleva desde 2016 ayudando a mujeres en riesgo de exclusión y vulnerabilidad a encontrar trabajo. Descubre su trabajo en este artículo.

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Si has aterrizado en este artículo, seguro que es porque te interesa saber qué es y qué hace la Fundación Quiero Trabajo, y eso es justo lo que vamos a contarte en detalle. Hemos tenido la oportunidad de charlar con Vanessa López, Directora Ejecutiva de la fundación que además gestiona desde sus inicios. A continuación te dejamos la entrevista completa, ¡que la disfrutes!

Pregunta: ¿Cómo surge la Fundación Quiero Trabajo?

Respuesta: La fundación nace de la mano de su presidenta, Patricia Estany. Un día en unas jornadas de filantropía en Reino Unido, Patricia se encuentra con una compañera que formaba parte del patronato de Smart Works, el spin off the Dress for success, una entidad de Nueva York fundada hace más de 30 años que fue la inspiración de nuestra fundación. A Patricia le fascina lo que hace Smart Works y cómo ayuda a mujeres a ganar confianza en sus entrevistas de trabajo a través de trabajar su imagen personal y su discurso. 

La idea le llega en un momento vital en el que sus hijos y allegados están terminando sus estudios y preparándose para salir al mundo profesional, por lo que este tema es algo que resuena mucho en ella. Decide que le gustaría traerla a España e inmediatamente se pone en contacto con Rosario Cabané, que es la vicepresidenta de la entidad, y juntas ponen en marcha el proyecto. Paralelamente me incorporo yo también con mucha ilusión por lanzar lo que hoy en día es la Fundación Quiero Trabajo.

Pregunta: ¿En qué año exactamente nace la fundación?

Respuesta: Todo esto sucede en 2015, pero nos registramos formalmente ya como fundación en octubre de 2016.

Pregunta: La Fundación Quiero Trabajo ayuda a mejorar la empleabilidad de personas en riesgo de exclusión, ¿por qué os centráis principalmente en mujeres?

Respuesta: Primero porque nos inspiramos en el modelo de Smart Works, que nos sirvió de  inspiración, aunque es verdad que después tanto la entidad como sus servicios se han ido ajustando a la casuística y al carácter latino-mediterráneo, que es distinto al anglosajón. Al final replicamos un modelo que existe desde hace 30 años en Estados Unidos y en Reino Unido, y ahora también en muchos otros países. 

Por otro lado, la razón de centrarnos en mujeres se debe a que ellas tienen más barreras y más dificultades a la hora de entrar al mercado laboral. Son las mujeres generalmente las que se quedan a cargo de familiares y de hijos e hijas cuando deciden dar el salto a la maternidad, son ellas las que suelen reducir sus jornadas en la mayoría de casos. De hecho, el 80 % de los contratos a media jornada a nivel nacional son de mujeres, algo muy significativo. Ellas tienen más complicaciones, más barreras, sobre todo cuando llegan a ciertas edades, y más aún si confluye con el hecho de ser madres, suelen dejarse siempre las últimas en la lista de prioridades, pasando todo lo demás por delante: hijos e hijas, familia, casa, trabajo, etc. Por eso, ese tiempo para dedicarse a una misma, para recuperar la confianza y hacerlas creer en ellas mismas de nuevo, se convierte en algo esencial. Por supuesto no digo que esto no pase también en hombres, pero las mujeres lo vivimos de otra manera.

Pregunta: Concretamente, ¿cómo ayudáis a mejorar la empleabilidad de estas mujeres?

Respuesta: En cuanto al servicio individual que ofrecemos, las mujeres siempre llegan derivadas a través de otras instituciones, desde fundaciones o asociaciones hasta la Administración pública. Por ejemplo en Madrid podría ser desde la Agencia para el Empleo y en Barcelona desde Barcelona Activa o los servicios sociales, cualquier administración. Pueden ser entidades muy grandes y sobradamente conocidas como Cáritas o Cruz Roja, hasta una asociación de un barrio marginal de la ciudad. 

Estas mujeres hacen un proceso de inserción que puede ir desde la redacción del currículum y la ayuda en la búsqueda de ofertas laborales, hasta la realización de un curso profesionalizador de auxiliar de camarera. Cuando llegan a la fundación, tienen ya esa entrevista concertada. El servicio que se les ofrece dura dos horas y media y está muy dirigido a que ganen confianza en ellas mismas de cara a superar su entrevista de trabajo. Lo hacemos ofreciéndoles una sesión de estilismo primero, porque al final hay algo muy físico y muy tangible en quitarse algo viejo y ponerse algo nuevo. Entonces empezamos a trabajar en cómo se ven ellas mismas, y en su autoimagen. 

La gran mayoría de mujeres que atendemos están en riesgo de exclusión social. Son mujeres que han sufrido violencia de género, en general, mayores de 45 años, migrantes, madres monoparentales, paradas de larga duración, etc. Y muchas veces todas estas casuísticas coinciden en la misma mujer, lo que hace que todavía tenga la confianza más mellada y más inseguridades de cara a salir al mercado laboral. Y por otro lado, hay una necesidad imperiosa de trabajar. Hoy en día, los perfiles que llegan a la fundación si no encuentran un empleo caen en ese riesgo de pobreza que hay, lamentablemente, cada vez más en España. Por ello, esa falta de confianza y de seguridad en sí mismas cuando llega el momento de la entrevista, les lleva a pensar que están fuera de la sociedad y que no les va a tocar a ellas. 

Si a una mujer que ha sufrido violencia de género durante 15 años le dices en una entrevista dime 3 puntos fuertes sobre ti, es muy probable que te diga que no tiene, que se haga pequeña y ni te mire. Y no tienen 3 puntos fuertes, tienen un millón, pero les cuesta verlo. Por eso el trabajo de la Fundación es ayudar a que lo vean de nuevo. Empezamos trabajando la parte más externa porque es la más fácil para llegar a ellas, a su interior, y luego trabajamos todo el discurso profesional, las competencias, la propuesta de valor, etc. Tienen cosas que aportar pero muchas veces les cuesta creérselo debido a las circunstancias y a las mochilas que llevan. 

Pregunta: ¿Cuál es el perfil de la gente que acude a la fundación? Sabemos que el 70 % son mujeres mayores de 45 años, el 32 % madres solteras y el 28 % llevan más de 3 años en paro

Respuesta: Tenemos perfiles muy variados, sobre todo perfiles de baja cualificación muy enfocados en los servicios, en los cuidados, en la limpieza, en la atención etc. Y luego tenemos un gran porcentaje de mujeres migrantes que en sus países de origen tenían titulaciones universitarias pero que aquí, lamentablemente, por la falta de convalidación o de facilidad de acceso a otra calidad de puestos de empleo, les toca repensarse y acaban dirigidas a puestos que donde requiere una menor cualificación de la que tienen en realidad.

Lo que todas tienen en común es, por un lado, que son mujeres sumamente valientes con una capacidad de resiliencia brutal, y por otro, esa baja confianza en ellas mismas. La vida les ha dado golpes de manera repetida y piensan que no pueden salir, pero sólo necesitan que alguien les ponga el espejo delante y les diga que sí que pueden. Y esta es la labor de la fundación.

Pregunta: Hemos visto que la fundación presta servicio actualmente en Madrid y Barcelona, ¿tenéis previsto trasladaros a otras ciudades o llegar a ellas de forma virtual con sesiones online?

Respuesta: Estamos en Madrid y en Barcelona y este 2023 abriremos también oficina en Málaga. El año pasado hicimos un proyecto piloto con el Ayuntamiento de Gijón que funcionó muy bien, al final la virtualidad nos permite estar en cualquier parte, aunque es verdad que antes de llegar a cualquier destino tenemos que tener esos partners que vinculen a las mujeres a nuestros programas, como fue el caso del Ayuntamiento de Gijón. Esto nos ayuda en el caso de formaciones más largas que hacemos a través de la academia virtual de la fundación. Para el servicio individual sí que nos hemos encontrado con mujeres que a lo mejor viven en Madrid provincia, en Lleida o Tarragona, y lo que hacemos es ofrecerles sólo la parte de mentoring y no la parte de estilismo, porque lógicamente esa parte es muy presencial.

Pregunta: ¿Hacéis algún tipo de labor de seguimiento a estas mujeres? 

Respuesta: Se establecen unos vínculos muy especiales, es algo mágico porque al finalizar las sesiones, tanto en los programas como en el servicio individual, hay una tremenda demostración de agradecimiento por parte de estas mujeres. Agradecimiento tan solo por hacerles ver quiénes son, porque al final no nos inventamos nada ni las disfrazamos ni nada, lo único que hacemos es recordarles quiénes son. Esos agradecimientos tan sinceros son como un salario emocional. Nosotras hacemos seguimiento desde la entidad, las llamamos asiduamente e intentamos estar siempre disponibles para ellas. 

Además es muy importante esa parte de seguimiento también hacia dentro de la propia fundación, porque la entidad es muy pequeñita, nosotras somos siete personas trabajando entre Barcelona y Madrid, pero movemos un equipo de 500 voluntarios y voluntarias, que son quienes impactan verdaderamente en las mujeres de manera directa. Por eso la satisfacción de saber que has atendido a María y que de repente yo te llamo y te digo ¿te acuerdas de la historia de María? Pues que sepas que ha conseguido el trabajo. A lo mejor en ese momento donde se ha hecho la mentorización, María te ha contado su historia personal; igual te ha dicho que están a punto de desahuciarla y que tiene tres hijos pequeños, y saber que tú como voluntario le has podido ayudar aunque sea en un 1 %, es muy importante. Por eso informamos a los voluntarios y a las voluntarias, porque son gente muy ocupada que dedica su tiempo y su energía y merecen conocer el impacto de su trabajo.

Pregunta: ¿Qué tipo de voluntarios buscáis?

Respuesta: Tenemos voluntarios para el servicio individual en las áreas de logística de stock, estilismo y coaching y mentoring. Para la parte de programas formativos tenemos voluntarios que son coaches certificados con un mínimo de tres años de experiencia. También tenemos la figura del voluntario formador, porque lo que hacemos es facilitar al voluntario todas las herramientas y los materiales para que puedan impartir ellos mismos las formaciones. Por último, contamos con mentores de programas que hacen mentorizaciones más largas, dirigidas a superar la entrevista de trabajo.

Pregunta: Hoy en día debe ser todo un desafío encontrar financiación para una fundación como la vuestra

Respuesta: Nosotras somos una entidad muy pequeña y no contamos con un gran presupuesto. Tenemos un modelo de negocio bastante disruptivo, contamos con un 0 % de financiación pública, esto quiere decir que para ser una entidad social somos un poco un perro verde dentro del sector social. Cuando eres una entidad tan pequeña como la nuestra, es complicado poder dedicar todos los esfuerzos necesarios a preparar las convocatorias de subvenciones, sobre todo cuando estas son un pastel a repartir en tantos trozos. Entonces lo que hacemos es capitalizar nuestros servicios y apoyarnos en las empresas y en los departamentos de Responsabilidad Social Corporativa ofreciendo y cocreando propuestas de valor, escuchando las necesidades de las empresas a través del voluntariado corporativo con una medición del impacto y con una formación muy específica para voluntarios. Así conseguimos que las empresas financien los programas que nosotras hacemos luego extensibles a las entidades sociales o a la Administración.

Es complicado, pero creemos que un modelo de negocio más sostenible pasa por que las entidades sociales hagan este ejercicio de reflexión sobre de qué otra forma pueden estar aportando valor. Hay una parte de responsabilidad que tiene que tomar la Administración, porque en definitiva cumplimos con servicios que no llegan a cubrir ellos, pero por otro, hay una parte de devolución y compromiso con la sociedad que las empresas también tienen que empezar a asumir. El hecho de incluir y participar dentro de estos programas ayuda a cambiar la visión de las propias empresas sobre lo que suponen las personas en riesgo de exclusión social, sobre las capacidades, las habilidades y las virtudes que pueden tener, y a nosotras nos ayuda a generar esa conciencia de cambio.

Pregunta, o más bien, afirmación: De alguna manera, ayudáis a las mujeres empoderándolas

Respuesta: El asistencialismo con el que trabajan muchas entidades sociales es muy dañino, porque genera círculos viciosos y de necesidad en torno a las personas que atienden, ya no solo de dependencia de las personas hacia la entidad sino de la entidad hacia las personas a su vez, porque de ellos depende que consigan la subvenciones y ayudas. Para nosotras el empoderamiento es ese abrazo-empujón que necesitan para salir adelante. 

¿Te gustaría colaborar o formar parte de la Fundación Quiero Trabajo? Visita su web para informarte sobre cómo puedes aportar tu granito de arena.

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