El sistema IBAN se diseñó para simplificar las transferencias de fondos al extranjero, aunque en algunos países también se utiliza para las transferencias nacionales. Aparte del número de cuenta y el código de clasificación, el número IBAN incluye información sobre el banco concreto del titular de la cuenta, el país en el que se encuentra ese banco y otros datos de la cuenta. Este nivel añadido de seguridad cifrada reduce el número de errores que se producen en las transacciones, los pagos rechazados y los retrasos en las transferencias transfronterizas. El IBAN solo se puede usar para enviar o recibir fondos, no para otras operaciones bancarias como retiradas de efectivo.Cuando se hace una transacción transfronteriza, los caracteres que componen el número IBAN pasan por el sistema de pagos del banco. El sistema verifica los números y letras del código IBAN en su base de datos para confirmar la cuenta del remitente y la del destinatario. Se utilizan algoritmos especiales para analizar la información presente en el número IBAN y comprobar los datos de la cuenta. Si es válido, se procesará el pago.Todos los caracteres de un número IBAN comparten información específica con los bancos. El IBAN comienza con un código de país de dos letras, como «ES» en el caso de España y «DE» en el de Alemania. Los dos siguientes son los dígitos de control, que actúan como factores de seguridad específicos del banco. Los números restantes son los datos bancarios nacionales, también conocidos como Código de Cuenta Cliente (CCC). La información del CCC suele incluir un código bancario y la referencia de la sucursal, además del número de cuenta, aunque los formatos pueden variar según el país.