Team spotlight: Pedro Rodriguez Paramo.

Nuestro equipo: Pedro Rodríguez Páramo, especialista en RR. PP y cómo sus estudios marcaron su trayectoria profesional

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Como muchos niños, Pedro soñaba con ser futbolista. Con el paso del tiempo, mientras viajaba por el mundo con sus padres, desarrolló un interés por la política y las comunicaciones que daría forma a su futuro profesional. A sus 18 años, Pedro se mudó a Estados Unidos para estudiar una licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad Tufts, cerca de Boston. Tras completarla, regresó a España para hacer un máster en Periodismo en la Universidad Autónoma de Madrid. Después comenzó a trabajar en el ámbito de las comunicaciones internacionales y, finalmente, se unió a N26 como especialista en RR. PP. para el mercado español. Charlamos con Pedro para conocer sus numerosas experiencias y para saber por qué le gusta trabajar en N26. Esta entrevista se ha resumido y editado para mayor claridad. 

Cuéntanos un poco sobre ti, ¿dónde creciste?

Soy de Madrid, pero cuando cumplí seis años las cosas se complicaron un poco. Mis padres trabajaron durante mucho tiempo en el extranjero, así que pasé gran parte de mi infancia fuera de España. Cuando tenía seis años nos mudamos a Damascus, en Siria. De ahí fuimos a Colombia, Egipto, Venezuela y Argentina. Con 15 años volvimos a España, donde terminé el bachillerato. Aunque a veces fue difícil, porque cada pocos años teníamos que irnos y empezar de nuevo, en general, fue una época muy divertida. 

Seguro que crecer en un entorno tan internacional ha tenido un gran impacto en tu vida. ¿Cómo influyó a la hora de elegir dónde estudiar?

Como había pasado la mayor parte de mi vida en escuelas internacionales o estadounidenses, tenía muchas ganas de estudiar en Estados Unidos. Me decidí por estudiar Relaciones Internacionales en la Universidad Tufts, cerca de Boston, porque me encantaban la política internacional y las ciencias políticas. Después de graduarme, sentí que era el momento de determinar la dirección de mi vida. Ahí fue cuando opté por volver a España y quedarme.

La transición de la vida estudiantil a la laboral puede ser dura, así que cuando regresé a Madrid estaba un poco perdido. Siempre me había gustado leer y escribir, seguramente porque crecí rodeado de los periódicos y libros de mis padres, así que decidí dedicarme al periodismo. Primero hice unas prácticas en un pequeño periódico regional. Como me encantó la experiencia, hice un máster en Periodismo en la Universidad Autónoma de Madrid. 

¿Puedes contarnos algunas experiencias de este periodo que te hayan marcado? A fin de cuentas, estabas en el extranjero y lejos de tus padres por primera vez.

Personalmente, me ayudó a abrir los ojos. Provengo de un hogar español tradicional y nunca había tenido que lavarme la ropa ni cocinar. De repente, llegué a EE. UU. con un par de maletas y tuve que encargarme de todo por mi cuenta. Sin duda, fue el primer paso para convertirme en un adulto. 

Otra cosa que recuerdo es estar expuesto a muchas formas de pensar distintas. Fue como si se abriera un mundo completamente nuevo ante mí. Por ejemplo, mi novia durante el primer año de universidad era parte de la alianza feminista de Tufts. Cuando yo estaba creciendo no se hablaba de estos temas en mi casa ni en la escuela. Y esto me hizo darme cuenta de que tenía mucho por aprender. 

¿Viste un fuerte contraste entre la experiencia universitaria en España y en los Estados Unidos?

Sí, sin duda. Siento que en Europa pasamos de puntillas por todo y que en EE. UU. son más directos. Eso me gusta. Mi experiencia educativa en EE. UU. también fue más estructurada, mientras que en España fue menos formal. Otra cosa que noté es que en EE. UU. la gente está muy motivada. Por ejemplo, un amigo me dijo que iba a estudiar premedicina y que luego se convertiría en médico. Y justo eso fue lo que hizo. En cambio, cuando yo tenía 18 años, no tenía ni idea de lo que iba a hacer con mi vida.

¿Puedes hablarnos un poco sobre tu trayectoria profesional después del máster y de cómo terminaste en N26?

Después de mi máster trabajé en El País, uno de los principales periódicos de interés general aquí en España. Pero seré honesto: la vida de un periodista es dura. Además, estamos hablando de 2008 y 2009, una época marcada por la crisis y la inestabilidad. Así que decidí dar un giro a mi carrera y dedicarme a las comunicaciones corporativas. Me uní a una agencia de relaciones públicas y pasé 10 años haciendo este tipo de trabajo. Ahí es donde desarrollé la mayor parte de mi experiencia profesional, pero después de un tiempo me apetecía hacer otra cosa. Fue justo entonces cuando N26 contactó conmigo para el puesto de especialista en RR. PP. para España, que he ocupado durante el último año. ¡Y me encanta! El equipo español es increíble y también me gusta mucho colaborar estrechamente con el equipo de RR. PP. global.

¿Cómo es un día típico en tu puesto actual?

Básicamente, me ocupo de todas las tareas de comunicación y relaciones públicas para el mercado español. Esto implica hablar con periodistas para proponerles historias, pero también estar en contacto con miembros de todos los departamentos, desde RR. HH. hasta Estrategia, Operaciones, etc. Si encuentro una historia interesante, se la presento a un periodista o veo cómo podríamos construir un proyecto de RR. PP. más amplio a su alrededor. También trabajo mucho con el equipo de RR. PP. global: aprovecho temas o estudios en los que estén trabajando, los localizo para España y encuentro las oportunidades para hablar sobre estos temas o presentarlos aquí en España. 

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Por un lado, me encanta que siempre sea distinto. Disfruto desempeñando un trabajo que me permite hablar con personas dentro y fuera de la empresa, ya que aprendo mucho sobre todo lo que sucede y tengo una vista panorámica de las cosas. Además, tengo mucha autonomía. Cuando se trata del equipo de RR. PP. para España, soy tanto el becario como el director ejecutivo. Afortunadamente no estoy sujeto a mucha microgestión: si tomo una decisión, en la mayoría de los casos, se lleva a cabo. Es estupendo que tu empresa confíe en que sabes lo que es mejor para tu mercado.

¿Cómo aplicas las habilidades que aprendiste en tus estudios a tu puesto actual?

En primer lugar, aprender a navegar en un entorno internacional me ha resultado muy útil, puesto que N26 también es una empresa muy internacional. Se me da bien relacionarme con otras personas, no solo de diferentes orígenes, sino también de distintas especialidades y equipos. Es un rasgo de mi personalidad, pero también algo que mejoré durante mis estudios. En mi máster en España aprendí a escribir para diferentes públicos, como periódicos y medios online, lo que me ha resultado muy valioso en todos los aspectos de mi carrera.

Si echas la vista atrás, ¿qué lecciones de vida aprendiste durante tu tiempo en la universidad?

Diría que lo más importante es que aprendí a asumir responsabilidades. Aprender a ser independiente, a estudiar y a estar solo es fundamental. En la universidad tienes mucha libertad, pero hay que saber aprovecharla para asegurarte de cumplir tus propósitos. Asume responsabilidades y acepta tu autonomía. Tal vez no te des cuenta en ese momento, pero todo lo que haces influye en tu trayectoria profesional.

¿Cuáles son tus objetivos para el futuro?

Definitivamente, quiero seguir creciendo en mi puesto de RR. PP. en España. No obstante, también estoy involucrado en el desarrollo de una nueva estrategia ESG (ambiental, social y de gobierno) para N26, algo que me importa mucho tanto a nivel personal como profesional. Lo bueno de trabajar en una empresa más joven es que puedes involucrarte en la construcción de las cosas desde cero. Es un momento muy emocionante y estoy muy feliz de estar aquí.

Por N26

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